Cómo viajé con sólo 1.000 euros en la cuenta durante 1 año

¿Crees que es necesario mucho dinero para viajar? Sí que es verdad, que la comodidad es un factor que influenciará según tu presupuesto y economía. Si eres de hoteles, lujos y caprichos, este no es tu estilo. Claro que me gusta tomarme una cerveza con unas maravillosas vistas, pero, ¿por qué postergar los sueños?  Cada persona pone prioridad en las cosas, incluso en los viajes.

Decidí viajar lento, vivir entre locales, conocer más allá de un monumento y maravillarme con las culturas. Salí un 26 de marzo de 2015 con poco dinero en mi cuenta bancaria e hice que ese dinero durará un año. Por eso, te contaré cómo viajé con sólo 1.000 euros en la cuenta corriente durante 1 año, para que tú puedas ahorrar y experimentar viajes más profundos.

 

Por las Calles de Cantagallo. Foto de @date un saltito
Viajé y trabajé a la vez, una de las cosas que tenía claras desde el principio. Me tocaba adaptarme a país nuevos y vivir de la moneda local. Es necesario una pequeña base para comenzar. Me embarqué a mi aventura por Sudamérica y viajé con 1.000 euros en mi cuenta corriente. Una mochila llena de ilusiones, mis adoradas cámaras y grandes ganas de explorar ¡Era mi primer viaje sola a larga distancia! Y no tenía fecha de regreso.

 

Alojamiento, transporte y comida, dentro de un presupuesto ajustado, de vez en cuando se debe dar el lujo de una buena cama o comida ¡El cuerpo te lo agradecerá!  La salud es importante y si no nos cuidamos el cuerpo pasa factura. Te lo dice una que a tenido gastritis más de una vez.
Además de buscar rutas alternativas no tan explotadas turísticamente, ir más por libre o en grupo para economizar.

 

Mi llegada a Lima, marzo 2015

¿Dónde dormí?

 

1. Era mi primera vez, sola, pero debía de probar y al final resultó ser un gran medio para conocer mejor los lugares, hacer grandes amistades y ver el lado más humano de las personas. ¡Recomiendo 100%, hacer Couchsurfing

 

 

Plataforma para viajeros que quieren intercambiar experiencias, conocer una ciudad por un local o cenar entre charlas divertidas. Donde viajeros de todo el mundo te pueden hospedar en su casa. Tanto puedes dormir en un sofá, como en una gran cama o poder poner tu carpa en su jardín.

Me encanta su filosofía, y no soy de aquellos que buscan sólo lo gratis. Pues siempre, he dado lo mejor de mi, en cada casa que me ha acogido. He limpiado, cocinado, regalado, intercambiado, enseñado y ayudado de mis pasiones; no hay que abusar.

 

[TIP] Guíate por las referencias, aunque nunca son fiables. Ya que todo el mundo tuvo una primera vez sin ninguna y alguien confió 😉 Siempre que tenga fotografía. Lee sus aficiones y normas. Envíale un mensaje personalizado. Si te urge mucho la ayuda, envía un mensaje público.

 

Couchsurfing no es sólo un hospedaje gratis, recuerda que entras en casa de alguien y esa persona brinda tu confianza. Respeta allá donde vayas.

 

2.  Dormí en hostels, residencias con el saco de dormir y en hospedajes económicos

 

La mayoría de hostels, por no decir el 100%, tienen cocina, una forma de economizar según presupuesto o país. Además en muchos de ellos, hay disponibilidad de lavandería o un lavadero para lavar la ropa. Además de conectar con grandes viajeros, conocer miles de historias diferentes y compartir gastos en comida. Adoro los hostels. 

Juanito, una alpaca que estaba en un hospedaje

 

[¿Qué es un hostel?] Para aquellos que les suena la palabra a “chino” 😉 Es un hospedaje con habitaciones compartidas y privadas, baños compartidos y privados. Con zonas comunes, como comedor, sala, cocina, lavandería, jardín, entre otros. La mayoría vienen con desayuno y suelen ser lugares cálidos, donde la gente no es tan fría como el servicio de un hotel.

 

3. El viaje sin planear te brinda, grandes almas que te ayudan en tu viaje sin pedirlo

 

He dormido en casas de locales, en momentos de no saber que hacer. Tras una amistad en otro punto de la ruta, luego lo has vuelto a ver en su tierra. He convivido entre familias, amigos y desconocidos.

 

 

Parte de la ruta, que ves que todo se va dando y que las personas conectan.

 

4.  Amistades que han viajado o vivido en lugares en ruta

 

Amigas que se han ido a estudiar a algún lugar y te han invitado a estar en su casa. Amigos que conoces en otra población y te dicen que cuando vayas a su pueblo, le llames. Amigos de amigos.

 

¿Cómo lo hacía con la comida?

 

5. Comí donde comen los locales

 

Esta muy bien ir a comer al restaurante que recomienda el Tripadvisor y que es económico, pero también hay muchos que no salen recomendados y que están de lujo. Pregunta, indaga y prueba. Hay lugares que sorprenden.

 

[MI TRIPADVISOR] He abierto algunos bares y restaurantes locales que que probado y merecían estar en el Tripadvisor. Bueno, bonito y barato 😉

 

6. Cociné siempre que puede

 

Hay lugares como Bolivia, que si viajas sola te sale más económico comer fuera. En cambio, en Argentina, es más económico cocinar.

Otra opción, son comidas compartidas, que además de salir rentable, te llevas una gran velada.

 

Por las calles de Qasqaparo de Cuzco

 

7. Comparé precios entre mercados y supermercados

 

Lo dicho, investiga y pregunta a locales. En Perú el supermercado en muchas cosas, como en frutas y verduras, es muy caro y ni tan bueno. En Chile, no hay casi mercados, días puntuales y la economía es muy similar a España.

 

8. Callejeé. Puestos callejeros y de mercado

 

En lugares donde es costumbre comer en calles y otros lugares es bueno probar. Aquellos que nunca lo hemos visto o vivido nos encanta hacerlo. ¡Alerta! con la higiene, las gastritis y escucha recomendaciones gastronómicas.

 

9. Me invitaron a casas a comer, en el mercado, en trabajos de conocidos

 

Siempre hay esa persona que con poco da mucho. Ser sociable te lleva a buenas situaciones.

 

¿Cómo me movía?

 

10. Viajé en autobús, en taxis compartidos y en combis locales 

 

Las aerolíneas, actualmente, están cogiendo más terreno y hacen precios más competitivos. Por lo tanto, echa un vistazo a gangas, dependiendo de si quieres ir a un punto y no viajar lento. Consulta en comunidades viajeras que resulta más económico.

 

Viajé en autobuses carracas, caminos estrechos iguales al Camino de la Muerte, taxis compartidos; forma parte de la aventura. Por carretera ves parajes que son de película.
11. No todo esta en Internet

 

Un gran error de nuestra era y de muchos europeos, creemos que todos los precios y más baratos los encontraremos en la red y en cualquier punto del planeta.

 

El autobús se averió camino a Cuzco…

 

A veces si, por promociones, otras en cambio venden precios europeos y los reales no tienen nada que ver.

Si pueden darte una orientación, pero lo dicho, pregunta. Ya que hay autobuses muy baratos que jamás estarán en Google (por ahora).

 

Regatear es algo imprescindible en muchos países. La cara dólar nos la ponen a todos los que venimos de Europa ¡Alerta!

 

Sin saberlo acabé en una Cata de Pisco y vinos en Ica

 

12. Caminé. La forma que mejor se conoce un lugar y la que me apasiona

 

Ahorraba en transportes en las ciudades y pueblos. Conocí caminos entre montañas, fotografiaba a mi ritmo y ejercitaba mis piernas. Es lo ideal cuando estas tiempo en un lugar.

 

Escenificación en quechua de los Hermanos Ayar, cerca de Cuzco

 

Además de rutas alternativas más económicas. Incluso para conocer lugares turísticos.  Nunca cogí el tren a Aguas Calientes e hice ida y vuelta tres veces – las dos últimas con  más de 15 kilos a la espalda -.

 

¿Cómo ganaba dinero o hacía trueque?

 

13. Trabajé en bares, restaurantes, pizzerías, discotecas y hospedajes

 

Con largos turnos, haciendo de todo. Desde hacer cócteles hasta llevar la caja del establecimiento. De servir una cerveza a captar gente para el restaurante.

En todos ellos, la comida de tu turno o más las tenías garantizadas. Otros incluso el hospedaje. Por lo que el sueldo me lo guardaba.

 

14. Pinté en hospedajes y en una pizzería y vendía mis flores

 

A cambio de dormir y desayuno pinté dos murales en hospedajes de Cuzco. Mis artesanías eran las flores de telas, para el cabello y todas diferentes. Me llevé hechas y por el camino hacía más.

 

 

15. Promociono y fotografío empresas del sector turístico. Hospedajes, restaurantes, bares, museos o agencia de viajes

 

 Mis principios, fueron por una noche o un descuento en lugares turísticos por publicidad. Luego una aprende a negociar y no regalar tanto el gran esfuerzo.

 

Comencé con Diario de una Viajera sin Rumbo explicando mis vivencias. Un 1 de enero 2015. Luego, nació el blog que lees ahora. Ya con idea engendrada cuando nació el diario pero que tomó vida un marzo de 2016.  

 

IMPORTANTE 

 

16. Busca tu propia ruta. Acabé buscando lugares menos transitados e incluso más económicos. 

 

camino a Hidroeléctrica – Aguas Calientes mi primera vez

 

Como principiante en un continente distinto, me guié por los lugares que muchos viajeros visitan.

 

Machu Picchu. es un ejemplo. Al llegar el día, ver toda esa masa de gente, el poco silencio y la falta de respeto del ser humano; hizo que me decepcionará. Mis expectativas -aunque haya subida La Montaña, maravilloso el camino y fabulosas vistas- no fueron tan maravillosas como esperaba. Es más, mis lugares favoritos de Perú no es tan recomendados en las famosas guías.

 

Tras meses de ruta, me di cuenta que me es más gratificante visitar esos lugares que no son tan conocidos. Desde calles llenas de vida y de arte, a montañas solitarias que sólo los locales conocen.

 

He visto la luna roja entre frías montañas, conocido la doble cara del turismo en Aguas Calientes, probado chica de jora en Maras, trabajado en el Cañon del Colca, ayudado a organizar una exposición, vivido en el Callao y ver los monos de la selva saltar de arbol a árbol. Vive tu ruta, hazla tuya.

 

¿Cuál fue tu experiencia viajero? ¿Cómo haces para que tu viaje sea largo y con poco?

¡Espero que te ayude, a vivir una magnífico viaje! Comparte, difunde y comenta… Sé agradece mil 😉

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